jueves, 13 de febrero de 2020

[Libros] El diamante de Moonfleet, John Meade Falkner


Una historia de aventuras al más puro estilo de las que a mí me gustaba leer cuando tendría 12 o 13 años. Tom Sawyer, Huckleberry Finn, John Silver, Jim Hawkins y ahora John Trenchard y Elzevir Block...









Título: El diamante de Moonfleet.
Autor: John Meade Falkner
Traductora: Dolores Payás.
Editorial: Zenda Aventuras
ISBN: 978-84-17416-29-4
Fecha de publicación: Enero 2019
Número de páginas: 372
Sinopsis:  Elogiada en la brillante construcción de sus personajes por Conrad, de ella dijo R. L. Stevenson: «Moonfleet es la novela que siempre quise escribir, pero lo único que pude hacer fue La isla del tesoro».
Un siglo después, Georges Remi (Hergé) reconocería el paralelismo de sus famosos personajes Tintín y Haddock con los protagonistas de Moonfleet: John Trenchard, muchacho sediento de aventuras, y su compañero Elzevir, el viejo lobo de mar, contrabandista y bebedor de ron.
La furia del deseo de vivir del joven muchacho frente a la ternura de verse continuado en él por parte del viejo marino trazan fuertes líneas maestras en esta historia de acción en la que no falta ningún elemento para saciar el hambre de aventuras: un fantasma, una pista escrita en el medallón de un cadáver, un tesoro oculto, un contrabandista bebedor, un joven soñador, una belleza seductora, un asesinato, una huida, un traidor, una venganza, un naufragio, un regreso. Y el mar como paisaje engañoso, añorado, cruel, que acuna la narración con la inevitable melodía de la gran literatura clásica. Pero lo que convierte El Diamante de Moonfleet en una obra maestra universal es algo mucho más difícil de conseguir: su autor, Meade Falkner, queriendo contar la aventura de unos hombres, terminó construyendo una historia sobre el ser humano.





Opinión personal: La isla del tesoro o las aventuras de Tom Sawyer son dos de mis libros preferidos, y este diamante de Moonfleet es un libro que se les parece y mucho. Una historia escrita con un tono crítico y con una marcada reflexión moral sobre la importancia del dinero.





Igual que en el libro de Stevenson, nuestro protagonista, o el compañero de aventuras del protagonista, no es que sea un antihéroe, pero si que es alguien que se mueve por la vida casi bordeando la ley. Personajes humildes que buscan su lugar en el mundo en una historia en la que no faltan contrabandistas, traiciones, asesinatos, avaricia, y hasta amor, porque El diamante de Moonfleet tiene un poco de todo. Y no deja tener su lado moralizante, porque aunque los protagonistas no sean buenos, buenísimos, sí que son capaces de poner por delante el honor, la amistad, la confianza...





La novela se desarrolla casi a lo largo de media vida del personaje principal y así veremos cómo se pasa desde la ingenuidad más absoluta en la niñez a una vida en la que ya casi nada importa y nuestro protagonista está ya de vuelta de todo. Me gustó el comienzo de la historia y aunque tiene algún salto un poco brusco, lo cierto es que el libro se disfruta hasta llegar a un emocionante y emotivo final.





Una historia con la que podrán disfrutar lectores jóvenes y adultos, especialmente si les gusta el género de aventuras. 






No hay comentarios:

Publicar un comentario