Hace unos días me guardaba un enlace a un artículo de José Luis Ibáñez Ridao en el que se preguntaba si las lecturas obligatorias matan a los futuros lectores en el que este especialista en información literaria y editorial mostraba de forma clara su oposición a las lecturas a las que se tienen que enfrentar los adolescentes en la escuela. Creo que no le falta razón, porque recoge bastante bien el sentir general de mis alumnos. El lazarillo de Tormés, por poner el mismo ejemplo que utiliza Ibáñez Ridao, se convierte en un auténtico suplicio para los alumnos de 3º de ESO y al final lo único que se consigue es que terminen aborreciendo la lectura.
Seguramente no es algo tan marcado y tan escandaloso entre los alumnos de primaria, pero teniendo en casa buenas lectoras suelen coincidir tanto ellas como sus compañeras en que los libros que les mandan leer en el colegio no terminan de gustarles. Entiendo que cuando se eligen esos libros habrá unos motivos suficientemente sólidos para hacerlo así, pero ¿no estaría mejor ofrecerles entre una lista de 40 o 50 libros las "lecturas obligatorias"?
Si queremos que en el futuro estos chavales sigan siendo lectores habrá que fomentar su gusto y disfrute por la lectura. Forzarles a leer determinados títulos va contra el sentido común. Si hoy disfrutan con la lectura quizás mañana podrán acercarse a esos títulos que todos tenemos en mente.
Soy de los que piensan que leer las aventuras de Harry Potter, La historia interminable o disfrutar y sufrir con Los juegos del hambre por poner unos ejemplos, es preferible a empezar a leer La Celestina o El conde Lucanor y terminar buscando en el Rincón del Vago el resumen de la historia.
Os dejo aquí un vídeo con algunas recomendaciones para el fomento de la lectura entre los adolescentes...
http://www.youtube.com/watch?v=2c3KJjZya_w