martes, 1 de enero de 2019

La bendita importancia del orden de las letras


Hay palabras que tienen las mismas letras pero estas se encuentran en distinto orden, por ejemplo casualidad y causalidad. De hecho en ocasiones podemos confundirlas y usar una cuando realmente queremos usar la otra y viceversa. Casualidad y causalidad, aunque puedan sonar parecidas, aunque se escriban casi igual, aunque a veces las confundamos, no son lo mismo.









Ayer mismo publicaba una entrada en el blog en la que hablaba del estado del municipio y casualmente -porque no tengo ninguna evidencia de que la publicación del artículo haya sido la causa- justo unas horas después el sillón que adornaba el parque infantil del barrio del Pinar había desaparecido, igual que toda la basura que unas horas antes campaba a sus anchas, además la papelera había sido vaciada y todas las latas que había en los alrededores recogidas. Bendita casualidad.





No es la primera vez, y no será la última, que horas después de que en las redes sociales o en un medio de comunicación aparezca una denuncia de cualquier tipo, casualmente el problema se solucione. Seguramente estaba previsto que ese mismo día alguien iba a haber tomado cartas en el asunto y el tema estaba presto para solucionarse. Benditas casualidades.





Recuerdo que hace ya bastantes años apareció un programa en la emisora de Aranjuez Antena 3 Radio, que se llamaba "El rincón de las quejas", programa de notable éxito en el que los vecinos llamaban por teléfono para expresar sus quejas y casualmente estas se iban solucionando con inusitada rapidez. Los tiempos no han cambiado tanto, quizás habría que plantearse crear un rincón de las quejas para que las benditas casualidades nos llevaran a un pueblo mejor.





En fin, que en breve nos ponemos a publicar fotos de los baches y esperamos casualidades ;)


1 comentario:

  1. […] último día del año denunciaba en el blog el estado de un parque infantil, no sé si fue casualmente o causalmente pero al día siguiente el parque estaba limpio y reluciente. A raíz de esa entrada he recibido varios mensajes, algunos de conocidos y otros de desconocidos […]

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