jueves, 21 de julio de 2016

Tejemanejes y equilibrios varios

acrobatasQue si sí, que si no, que ahora acordamos y más tarde desacordamos. Como quien no quiere la cosa va ya para un mes y un pasito palante y otro patrás.

Tras las elecciones de diciembre pasado Sánchez intentó, mas no pudo, llegar a acuerdos con Ciudadanos y Podemos. Medio año después es el ínclito Rajoy el que intenta repetir la operación ahora con Ciudadanos y con los independentistas catalanes. Quién lo ha visto y quién lo ve.

Lo de Sánchez no pudo ser porque Ciudadanos vetaba a Podemos y Podemos vetaba a Ciudadanos, ahora resulta que lo de Rajoy lleva las mismas pintas, Ciudadanos veta a los convergentes y estos, con su siempre bien calculada ambigüedad, dicen que si quieres arroz Catalina.


Aquí empieza a cundir cada vez más la sensación de que no se salva ninguno y entre los votantes de Rivera empieza a revolotear una cierta sensación de desánimo, ya no hay una postura clara -¿la ha habido en algún momento?-, las rectificaciones son continuas porque antes decía que el presidente del Parlamento no debía ser del mismo partido que gobierna, y donde dijo digo..., luego dijo que en primera votación dirían no y en segunda se abstendrían, aunque muchos pensaban que al final diría sí, pero resulta que ahora dice que a lo mejor a la segunda también dice que no. Claridad por encima de todo como se puede ver.

El PP y sus adláteres y voceros muestran en estos últimos días una evidente doble vara de medir. Cuando se hablaba de un posible acuerdo de Sánchez con los nacionalistas independentistas, esos que querían romper España, se hablaba de que el líder socialista estaba dispuesto a entregar España a cambio de un sillón, mucho se criticó que cedieran senadores para que los nacionalistas obtuvieran grupo propio en el Senado ¿y ahora? Ahora esto que tanto se criticaba serviría para hacer posible la gobernabilidad de España. ya es aceptable ceder senadores o diputados, ya no se están repartiendo sillones...

¿Y del PSOE qué? Pues poco más o menos lo que ocurre con el PP, pero al revés. Ahora hablan de que Ciudadanos, esos que eran maravillosos y a los que las bases dieron su visto bueno para llegar a un acuerdo de gobierno, son la derecha más recalcitrante, pero ¿no son los mismos con los que llegaron un acuerdo hace unos meses, no es la misma derechona? El Psoe puede tener la fortuna de que el foco se fije en otros, pero la división interna es más que evidente...

Esto no ha hecho más que empezar, ahora veremos un desfile por Zarzuela de los distintos líderes -¿nos depararán los chicos de Podemos alguna nueva ocurrencia para volver a tomar la iniciativa como hicieron en la legislatura pasada?-, ¿propondrá el rey un candidato para presidente del gobierno o esperará mejores tiempos? No tengo ni idea.

Cada vez estoy más convencido de que la altura de miras no es una de las virtudes de los líderes que nos han tocado...

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario